14 septiembre 2015
El instante viajero XIV: La cola de la ballena
El agua fría del Estrecho de Magallanes viene a mezclar Atlántico y Pacífico con la brisa antártica perfumando un sendero imaginario. En este área de islotes vírgenes y glaciares donde lo mismo planea un cóndor que aparece nadando una familia de leones marinos o se distingue el color blanquinegro de varios pingüinos, todo puede suceder. Esta riqueza atrae además a aquellas ballenas jorobadas que, en su tránsito hacia la Antártida, se detienen a proveerse de nutrientes durante el verano austral. De hecho se dice…