Así fue el día a día del viaje a Kamchatka (Selección de los mejores momentos de la expedición)

Hace semanas que finalizó el último viaje a Kamchatka y continúo dando vueltas una y otra vez a sus paisajes evocadores. Me gusta insistir en la idea de que un viaje jamás termina cuando regresas a casa. Al revés, late con mayor notoriedad, aún si cabe, pues es de sobra sabido que nada goza de tanta libertad como los propios recuerdos. Con lentitud y pausa, cosa de la que en general los viajes adolecen, es posible diseccionar y revisar ciertos momentos, contemplarlos con cierta distancia, percatándose de detalles que habían pasado inadvertidos y, en definitiva, asimilar vivencias. Incluso resulta gozoso documentarse de aspectos de los que eres virgen en conocimiento o, como es el caso, dejarse llevar por la escritura y poner negro sobre blanco multitud de hechos, pensamientos y reflexiones.

Paisajes volcánicos de Kamchatka (Rusia)

Quizás una de las maneras que existe para lograr que la Expedición Kamchatka no se acabe nunca sea dibujar lo que fue su día a día, delimitar los mejores momentos de este viaje a la Rusia de los volcanes, los bosques interminables y las nubes lenticulares.  Leer artículo completo ➜

Un invierno en el Lago Baikal, el reino del hielo

Cuando llega el invierno al Lago Baikal, en pleno corazón de Siberia, se puede asegurar con firmeza que es allí donde nace el auténtico reino del hielo. Este enclave ruso emerge cual paraíso congelado de suelo grueso, recio y casi transparente. Capaz de soportar que se posen sobre él un buen número de vehículos de gran tonelaje sin que durante meses aparezca una sola grieta. El Baikal es creador de formas imposibles y prístinas, de juegos de sombras, de burbujas que no tuvieron tiempo de llegar a la superficie sin solidificarse. De luces verdes sobresaliendo en una capa de nieve que se asemeja al polvo de desierto. Y donde las cuevas de hielo se forman con puntiagudas estalactitas en islotes, cabos y bahías. Así es el lago más profundo de la Tierra y uno de los más grandes de Asia. Que cuando aparecen los gélidos vientos siberianos los barcos permanecen varados en una orilla indeterminada. Permitiendo, entre otras cosas, caminar sobre las aguas sintiendo cierto vértigo y, a su vez, la dicha de hallarse en uno de los mejores rincones del mundo para disfrutar de un invierno de otro planeta.

Roca del dragón, uno de los mejores paisajes que permite viajar en invierno al Lago Baikal

Son, por supuesto, muchos los motivos por los que merece la pena viajar en invierno al Lago Baikal, los cuales nos llevaron a a conformar una expedición durante la última semana del mes de febrero para gozar de las particularidades que aquí el frío es capaz de crear casi por arte de magia. Y pasearnos por esa alfombra helada tanto a pie como en las clásicas UAZ de la Unión Soviética e incluso en veloces aerodeslizadores. Olvidando que los termómetros rompen en negativo y el ir a bajo cero es lo más normal del mundo. Al menos en Siberia.  Leer artículo completo ➜

En las entrañas del volcán Mutnovsky (Un rincón formidable de Kamchatka)

Nunca imaginé que mis ojos verían algo semejante. Y menos cuando horas antes había sufrido un bloqueo a las primeras de cambio que estuvo a punto de echarlo todo por tierra. Pero, aunque el dolor se había apoderado de mis piernas, las cuales no respondían como debían, me juré a mi mismo que no me iba a marchar sin subir a la cima del volcán más espectacular de Kamchatka. Recuerdo al equipo de la expedición formando una fila perfecta y verlos a todos ellos menguar su tamaño de manera paulatina, casi a cámara lenta, hasta que desaparecieron detrás del humo formado por las fumarolas. Les había pedido que marcharan, ya que haría lo posible por alcanzarles más tarde. Me quedé con Sasha, a quien nunca le podré agradecer su paciencia, hasta que los calambres fueron disminuyendo y volví a sentir los músculos en su sitio. Quedaba sendero por recorrer y había que continuar por una zona con nieve y hielo. Pero detrás de todo aquello, de lo que era una distancia mayúscula para mí, se hallaba la mejor recompensa que podía imaginar. Y es que lo que aguarda en la caldera del volcán Mutnovsky, en esos dos cráteres moldeados por puros colapsos, resulta tan increíble que parece un universo de ciencia-ficción.

Volcán Mutnovsky (Kamchatka, Rusia)

El volcán Mutnovsky, uno de los treinta que aún permanecen con cierta actividad en la Península de Kamchatka, no tenía nada que ver con los que había podido ver hasta ahora. Fusionaba conceptos difícilmente asimilables, o inimaginables, de un solo vistazo. Fumarolas y brotes de agua hirviendo junto al hielo azulado de un glaciar. Tierra teñida de naranja y amarillo por el azufre a la que le sucedía, de repente, una laguna turquesa. Como de otro planeta… Leer artículo completo ➜

Expedición invernal al Lago Baikal. ¿Te vienes conmigo?

Dicen que cuando el Lago Baikal se congela, es como si una tela de araña azul y transparente lo cubriese todo a cientos de kilómetros. Hablamos no de cualquier cosa, sino de la reserva de agua más grande del mundo. Se encuentra situado en pleno corazón de Siberia, a más de 5000 kilómetros al este de Moscú. Un gigante acurrucado entre islotes, estupas budistas, señuelos chamanistas y la caricia en la distancia de las vías del tren transiberiano, ruta gracias a la cual empezó a sonar algo más. El mar sagrado para los buryats, etnia relacionada con los mongoles que habita la zona desde hace siglos, constituye un destino natural y cultural de incalculable valor. Y, aunque la mayor parte de quienes llegan hasta él lo hacen durante el verano, muy pocos saben que su momento más radiante y especial tiene lugar durante el invierno, cuando todo el lago se convierte en puro hielo. Una especie de Planeta Krypton pero no de ficción. Con olas congeladas justo en el instante en que iban a romper, rocas que parecen diamantes y tramos tan transparentes y puros que se puede pisar el suelo mientras se observa lo que sucede a decenas de metros de profundidad. ¿Te apetecería llegar hasta allí y verlo con tus propios ojos? ¿Te gustaría que lo presenciáramos juntos?

Lago Baikal en invierno. ¿Te vienes?

¡Nuevo viaje de autor a la vista! El 21 de febrero de 2020 llevaremos a cabo una Expedición invernal al Lago Baikal. Vamos a conformar un grupo muy reducido (este viaje tendrá muy pocas plazas) para la ocasión. Juntos recorreremos la gran masa de hielo en hovercraft, nos empaparemos de la cultura buryat y nos adentraremos en la isla mágica de Olkhon. También acamparemos una noche en el corazón del lago (en pleno hielo) y nos subiremos en tren para realizar uno de los tramos más apasionantes del transiberiano. ¿Te apuntas?  Leer artículo completo ➜

Lago Kuril, visita al Imperio del oso pardo en Rusia

Al sur de la Península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, el conocido como Lago Kuril inunda buena parte de una caldera volcánica. Una más de los muchos alegatos a la vulcanología que se han producido en la región a lo largo de la Historia. Y es que, en realidad, el lugar es resultado de múltiples erupciones explosivas que durante miles de años dieron forma unos paisajes singulares y salvajes, despojados cualquier tipo de asentamiento humanos a muchos kilómetros a la redonda. De hecho, se llega a este paraje no utilizando carreteras o pistas impracticables, como en otras zonas del indómito territorio ruso. Para alcanzar el Lago Kuril son necesarios los viejos helicópteros militares reconvertidos para otros usos a los que se suben hoy día naturalistas, fotógrafos y algunos viajeros en busca de experiencias únicas. Quien acude a este rincón de Kamchatka viene a presenciar y capturar uno de los grandes fenómenos de la naturaleza que se repite verano tras verano, la llegada de millones de salmones que finalizan aquí su largo viaje para desovar. O, más bien, lo hace tras su consecuencia. Es decir, la aparición de una cantidad ingente de osos que ponen fin a su hibernación y a su dieta para hincharse a comer su pescado favorito. Aquello, de repente, se convierte en el poderoso Imperio del oso pardo en Rusia, y con muchas papeletas entre los mayores del planeta. Y, por tanto, uno de los hitos más deseados por quienes ansiamos ver a estos grandes animales en su estado salvaje.

Oso pardo en el Lago Kuril (Kamchatka, Rusia)

Cuando planificamos la Expedición Kamchatka no pudimos ni quisimos obviar la posibilidad de ir a ver a los osos en acción, así como poder fotografiarlos en un número difícil de superar y a una distancia ridícula de nuestras cámaras. Nos subimos a un helicóptero Mi-8, como los que se usaban durante la Guerra Fría con el objeto de viajar al Lago Kuril. A partir de entonces cualquier expectativa, cualquier cosa que hubiésemos leído u oído al respecto, se quedó muy por debajo de una asombrosa realidad.  Leer artículo completo ➜

¡Submarino nuclear en la Bahía de Avacha! ¡Dejen paso!

Deseo compartir una anécdota un tanto surrealista acaecida hace apenas unas semanas durante la expedición que hicimos a la península de Kamchatka. Breve pero realmente curiosa, de las que no se presentan habitualmente en un viaje. Pero ya se sabe que en territorio ruso lo inusual se hace posible. Todo sucedió haciendo una ruta en barco por la Bahía de Avacha, el lugar escogido en el siglo XVIII por el explorador danés Vitus Bering para fundar una ciudad, Petropavlovsk, desde la cual salir a explorar tanto Alaska como las islas Aleutianas, las cuales ya se sabe formaron parte de la Rusia de los zares hasta que en 1867 la vendieron a los Estados Unidos en el que se considera uno de los negocios más desafortunados de la Historia. En cuanto se abandona la orilla de Petropavlovsk, la clásica ciudad soviética de bloques de hormigón carentes del más mínimo gusto, la cosa cambia y la naturaleza se abre paso por medio de acantilados de basalto, farallones de piedra emergiendo del agua, múltiples volcanes a la vista y la presencia de una cantidad de fauna tremenda. A escasos metros de la orilla se sucede el vuelo de los frailecillos, araos y cormoranes. Aparecen las focas, los leones marinos de Steller y, en ocasiones, incluso las ballenas y las orcas se dejan ver en uno de esos viajes en barco que merecen la pena llevarse a cabo.

Submarino nuclear ruso en la Bahía de Avacha (Kamchatka). De fondo el volcán Vilyuchinsky

Con el jet lag aún reflejado en nuestros rostros, teníamos por delante nuestro un día estupendo y soleado en Kamchatka, un abrir boca repleto de escenas naturales de gran belleza. Y veríamos un montón de animales. Lo que jamás hubiésemos esperado es lo que sobrevino casi al final de la travesía en la Bahía de Avacha. Algo que no se trataba precisamente de un frailecillo.  Leer artículo completo ➜

Carta desde un lugar llamado Kamchatka

Es de noche, hay niebla fuera y acabo de escuchar un ruido en el que prefiero no pensar demasiado porque es muy probable que se trate de un oso. Quizás el mismo que insistió una y otra vez esta tarde en pasar en nuestro campamento improvisado a orillas del río Bystraya. Con la luz de la la linterna frontal como aliada y medio sumergido en el saco de dormir, la tienda de campaña parece a estas horas un refugio inexpugnable de piel sintética. Ha sido mi casa en el lejano este ruso durante un par de semanas y, a estas alturas de la película, ni el pedregal sobre el que está apoyada en estos momentos parece importarme demasiado. Hace frío y me cuesta dormir. Y, por primera vez durante este viaje de aventura, me apetece escribir unas palabras. No sé si el sueño me permitirá culminar esta carta dirigida a ti desde un lugar llamado Kamchatka, pero me vienen un montón de sensaciones ahora mismo y creo que estas cosas salen mejor así, en caliente o, como se decía en la televisión de antaño, en vivo y en directo.

Oso en el río Bystraya de Kamchatka (Rusia)

En realidad no me creo, y eso que estamos en la fase final de la expedición, que me encuentre aquí. Que después de tantos años imaginado un viaje al insólito oriente de Rusia pueda decir que estoy viviendo algo único y maravilloso en compañía de un grupo de locos encantadores que sueñan muy alto cada noche. Y no me refiero a los ronquidos que empiezan a destaparse a estas horas, sino porque no resulta sencillo encontrar personas con tanta pasión, determinación e ilusión por desentrañar los vericuetos más singulares de nuestro planeta.  Leer artículo completo ➜

¡Arranca la Expedición Kamchatka!

Aún no puedo creerlo pero ya está aquí. Cuando estéis leyendo estas palabras habrá comenzado la tan ansiada Expedición Kamchatka. Un salto a la Siberia más extrema, lejana y salvaje. La Alaska rusa, del centenar de volcanes y las viejas historias de la Guerra Fría (algunas incluso aparecen en la última temporada de Stranger Things). Esa península convertida en uno de los últimos confines del planeta donde osos y lobos capitanean un auténtico documental de naturaleza y los cielos esperan el vuelo de las grandes águilas marinas de Steller. El sueño de toda una vida donde jugar con los globos terráqueos se basa en el mero hecho de imaginarse qué acontece en una porción determinada del mapa.

Cueva de hielo de Kamchatka

Kamchatka, espérame, ya casi estoy allí contigo. Contigo y con un grupo de aventureros y aventureras que han decidido formar parte de un viaje de autor que llevamos años esperando convertir en realidad.  Leer artículo completo ➜

Así son los paisajes que nos esperan en la Expedición Kamchatka

Ya va quedando menos para la Expedición Kamchatka. En menos de cuatro meses, concretamente el próximo 9 de agosto de 2019, arranca uno de esos viajes que prometen dejarnos sin palabras. Nos espera el extremo oriental de Siberia, un último confín en tierras rusas donde los auténticos reyes, o mejor dicho zares, son sus majestades los volcanes. Y es que pocos lugares del mundo concentran tal densidad de conos volcánicos, con nada menos que treinta considerados activos. Si a eso le sumamos su aislamiento y la vida salvaje que se despliega en esta península (con decenas de miles de osos) que tiene que ver más con Alaska de lo que cualquiera hubiéramos imaginado, es imposible no sentir la emoción ante todos los grandes momentos que están por suceder. Dos semanas trepidantes para descubrir uno de los rincones más remotos e indómitos de nuestro planeta. Para esos indecisos e indecisas que aún están dándole vueltas a ser miembros de esta expedición única me gustaría compartir un vídeo de Alexander Pavlov con imágenes grabadas con drone en Kamchatka que resulten, cuanto menos, convincentes.

Si ves el vídeo, aunque sea una sola vez, realmente queda muy poco por decir. Hay trenes que pasan una vez en la vida y yo ya me he subido a uno con destino… KAMCHATKA. Pero queda sitio para que tú también te subas… Leer artículo completo ➜

Algunas curiosidades sobre la Península de Kamchatka

En cuanto anuncié las fechas e itinerario de la Expedición Kamchatka fue talel interés que despertado, que la mitad de las plazas volaron en la primera semana y el resto a no mucho más tardar. El viaje lo merece, sin duda. Hablamos de una de esas experiencias de una vez en la vida, de sumergirse en uno de los territorios más indómitos del planeta, de paisajes espectaculares poblados por volcanes y un montón de especies animales. El sobrenombre de “la Alaska rusa” se le queda pequeño puesto que apenas recibe visitantes extranjeros cada año y, en vez de confortables highways válidas para cualquier tipo de coche o motocicleta, exige transitar por senderos pedregosos bien a pie, en helicóptero o en vehículos 6×6 de los tiempos de la Guerra fría.

Volcán en Kamchatka

Para conocer mejor Kamchatka he reunido unas cuantas curiosidades sobre el territorio. Aunque, en realidad, esta remota península situada en extremo más oriental de Rusia es de una singularidad tal que no cabrían aquí todas sus peculiaridades. Si bien trataré de ser breve y trasladar las más interesantes a continuación.  Leer artículo completo ➜

Expedición Kamchatka 2019: ¿Quieres formar parte de esta aventura?

Hoy estamos de enhorabuena. Ya podemos anunciar que habrá Expedición Kamchatka en 2019. Todo está perfilado y bien hilado para llevar a cabo un asombroso viaje al extremo oriental de Siberia donde recorreremos parajes volcánicos y salvajes, accederemos a cuevas de hielo, surcaremos bosques petrificados por la lava y tendremos la oportunidad de ver y fotografiar enormes osos pardos en plena temporada del salmón. Utilizando vehículos 6×6 para adentrarnos por territorios indómitos de la que para muchos es la “Alaska rusa” pero donde todavía el turismo extranjero resulta casi anecdótico. Con más de una treintena de volcanes activos, la tradición de una tierra mágica que siempre estuviera habitada por los pastores de renos, la presencia de humeantes fumarolas, géisers y una fauna muy notoria en cielo, tierra y mar. Kamchatka es, sin lugar a dudas, uno de los territorios más auténticos e inexplorados de Rusia. Tanto que hasta los años noventa, tras décadas de guerra fría, no estuvo permitido el acceso de ciudadanos no pertenecientes a la Unión Soviética.

Volcanes en Kamchatka

Tenemos fecha de salida, el 9 de agosto de 2019. Un viaje de aproximadamente dos semanas con plazas muy limitadas aptas para quienes ardan en deseos de apuntarse a una de esas citas de una vez en la vida. No todos los días se acampa frente a un gran volcán, ni se vuela en helicóptero para ir a ver osos, ni se baja en barca por un río salmonero ni se mira la vida desde un cráter donde conviven fumarolas y glaciares. ¿Quieres formar parte de esta gran aventura? ¿Te vienes este verano conmigo a Kamchatka? Pues sigue leyendo, que te cuento todos los detalles.  Leer artículo completo ➜