Hoja de ruta de un gran viaje en barco por las islas del Caribe (Crucero en Islas del Caribe)

Asomado a cubierta, acompañado por un ejército de alcatraces y gaviotas, el Caribe se desplegaba ante mis ojos con un puzzle de islas en el horizonte. Se sucedían en mi cabeza algunos capítulos de “La isla del tesoro” de Robert Louis Stevenson así como esas muchas historias de galeones, piratas y polizones a bordo surcando fronteras invisibles en busca de libertad y aventuras. Siempre había querido viajar a las islas del Caribe y dejarme llevar por la imaginación que durante mi infancia me impulsó a jugar con viejos mapas y catalejos sin cristal. Y allí estaba, a escasos minutos de desembarcar en una de esas islas dispuestas en un recorrido marcado por pequeños paraísos con playas de palmeras, aguas turquesas, volcanes dormidos, destilerías de ron, sabor a chocolate y ritmos africanos de descendientes de esclavos que ahora enarbolan con orgullo las banderas de diminutas naciones sobre el mar. Pienso, ahora en la vuelta, con todas las emociones de aquella travesía marítima aún en caliente, que mi primer crucero por las islas del Caribe fue fantástico.

San Vicente y las Granadinas (Islas del Caribe en crucero)

Desde Santo Domingo, la ciudad primada de América, disfruté de una ruta cautivadora que me llevó a algunas de las maravillas de las Antillas Menores como Martinica, Barbados, Granada o San Vicente y las Granadinas. Si te apetece seguirme y conocer más sobre lo mucho que pude ver y hacer en las islas del Caribe durante este crucero te animo a que continúes leyendo. ¡Se admiten parches en el ojo y patas de palo!  

Las islas del Caribe en crucero

Siempre me llamaron la atención las islas del Caribe. Algunas siendo países independientes, otras territorios de ultramar de los tiempos de la conquista de los océanos en que ingleses, franceses y españoles se disputaban entre sí riquezas y, sobre todo, poder. Antiguos y solitarios refugios de piratas y corsarios, de contrabandistas de medio pelo buscando un escondite para sus tropelías y europeos de tez blanca y pocos escrúpulos deseando hacerse ricos con sus plantaciones de caña de azúcar a costa de mano de obra esclava traída vilmente de África. Hoy día, siglos después, son todo lo contrario. Sinónimos de ese paraíso que ponemos como fondo de pantalla en el ordenador, estampas de lugares en los que siempre querríamos estar. Y no sólo bajo la sombra de un cocotero en una playa impresionante sino también buscando exuberancia en las montañas, asomándonos a un auténtico acuario en sus fondos coralinos, escuchando buena música en una tasca y deleitándonos con los sabores de la cocina criolla mediante platos con aroma a cúrcuma, a coco y a piña.

Sele ante un atardecer en una playa de Martinica (Islas del Caribe en crucero)

De ese modo, y con tal objetivo, me embarqué en un crucero, concretamente en el barco Zenith de la compañía Pullmantur, para hacer una de sus rutas por las Antillas Menores. Porque creo que la del crucero se trata, precisamente, de la manera más eficaz y económica de poder tocar estos micromundos con la yema de los dedos y descubrir, por ejemplo, los escenarios reales de Piratas del Caribe, saga que fue grabada en algunas de estas islas como San Vicente. Al respecto viene que ni pintada una de las frases que el personaje del Capitán Barbossa pronuncia en la película y que dice que “sin duda hay que perderse para hallar destinos inalcanzables, o de lo contrario todo el mundo sabrían dónde están”. Hoy día estos destinos ni son inalcanzables y están bien dibujados en los mapas. Ahí están, esperándonos en puertos soleados y deseándonos mostrar lo mucho que se puede ver y hacer nada más llegar a ellos.

¿Por qué hacer un viaje de este tipo? Aquí tenéis 10 razones para viajar un crucero a las islas del Caribe.

Arco de piedra de la isla de San Vicente (Islas del Caribe e crucero)

Así fue la ruta que realizamos en nuestro crucero por las islas del Caribe

La ruta elegida para la ocasión sería “Islas del Caribe y Barbados” de Pullmantur, con el foco puesto en Martinica, Barbados, Granada y San Vicente y las Granadinas. Islas intactas tras el paso del huracán Irma y que completamente preparadas para recibir visitantes. El punto de partida y de salida sería el puerto de Santo Domingo, la capital de República Dominicana, una base excelente no sólo para marcarse un crucero de este tipo sino también para quedarse unos días más, si es posible, y exprimir lo mucho que tiene el país para ofrecer.

Sele y Juve en una playa de Granada (Islas del Caribe en crucero)

Marché a esta travesía marítima por el Caribe con mi amigo Juve, que representaba para la ocasión a mi también blog amigo Chavetas. Ambos seríamos partícipes de cada escala en puerto, de la música en el recibimiento, evocadores atardeceres en popa (sobre todo cuando el grill estaba abierto), de fotografiar aves marinas en cubierta o probar cada noche los platos de una carta elaborada por el Chef dos estrellas Michelin, Paco Roncero, en exclusividad para la naviera de las cuatro líneas ondeantes.

Copa de vino en la cubierta del Zenith de Pullmantur que nos llevó de crucero por Islas del Caribe

Mapa con nuestro recorrido en barco por las Antillas Menores

Nos decantamos por hacer a principios de noviembre (buen momento para marcharse de crucero) un crucero que pasara por algunas de las más islas exuberantes de las conocidas como Antillas Menores. Y el de Pullmantur por calidad/precio nos pareció el más indicado. A continuación puedes ver un mapa concreto del recorrido que hicimos:

Santo Domingo (INICIO DEL CRUCERO) – Día de Navegación – Martinica – Barbados – Granada – San Vicente y las Granadinas – Día de Navegación – Santo Domingo (FIN DEL CRUCERO)

Para otra ocasión nos dejamos la posibilidad de repetir cambiando por completo la ruta y tocando islas como Antigua, San Cristóbal, Santa Lucía o Guadalupe. Tras la experiencia quedan muchísimas ganas de volver a realizar un viaje de este tipo.

Bailarines con zancos en el puerto de Saint George en Granada (Islas del Caribe en crucero Pullmantur)

¿CUÁL ES LA MEJOR ÉPOCA PARA HACER UN CRUCERO A LAS ISLAS DEL CARIBE?

 

En cuanto a clima la mejor época para marcarse un crucero a las islas del Caribe es de diciembre a mayo. Durante el verano europeo y, sobre todo, comienzos del otoño (septiembre, sobre todo) hay más probabilidad de lluvias y huracanes, aunque las navieras que se encargan de estos cruceros puedan recalcular las rutas con fiabilidad, dado que la seguridad de los pasajeros está, como no debe ser de otra manera, en primer lugar. Por supuesto en esta época hay una mayor oferta de plazas y los precios resultan más económicos. La temporada alta corresponde con el invierno europeo y el verano en Sudamérica, siendo la Navidad un punto álgido de turismo en este tipo de cruceros. En noviembre finalizan las lluvias y los precios siguen siendo bajos, por lo que este resulta un mes excepcional para marcharse de crucero.

 

Crucero Pullmantur en Islas del Caribe

RELACIÓN ISLAS DEL CARIBE (Y LUGARES) QUE VISITAMOS DURANTE EL CRUCERO

A continuación detallaré los lugares visitados o por los que pasamos durante nuestro crucero Pullmantur por las Antillas Menores. Puede resultar útil o de ejemplo para saber qué ver y hacer en un viaje en barco a las islas del Caribe durante un periodo de una semana.

Santo Domingo, puerto de entrada y salida en la Primada de América

La primera ciudad fundada en América tras el Descubrimiento fue Santo Domingo, la actual capital de la República Dominicana. En 1498 Bartolomé Colón, hermano del Almirante, la fundó en la orilla oriental del río Ozama, aunque por diversas causas fue trasladada en 1502 por orden de Nicolás Ovando al margen occidental. Allí nacería una importante urbe que sería plataforma para la conquista y su pasado colonial se refleja en murallas, caserones y monumentos de la ciudad vieja, protegida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde 1990. La conocida como Primada de América muestra a los visitantes, y bastante cerca del puerto de amarre de cruceros, cómo fue la pionera de todo o casi todo en el Nuevo Mundo. Posee el primer alcázar sobre el que el Virrey Diego Colón manejó los designios de estas tierras y mares. El primer castillo o fortaleza junto al último cauce del Ozama antes de desembocar en el mar Caribe. La primera calle, conocida como “de las damas”, donde la nueva población se dejaba ver sobre el empedrado. El primer hospital dedicado a San Nicolás de Bari. El primer monasterio, que no fue de los dominicos sino sorprendentemente de la orden franciscana. Y, por supuesto, la primera catedral de América, con una fusión excelente de románico, gótico y plateresco, este último perfectamente plasmado en el pórtico principal de este edificio religioso cuyo interior abovedado aguarda con valiosos tesoros a quien sale a su encuentro.

Sele en Plaza Colón de Santo Domingo (República Dominicana)

Me tomé la visita a la vieja ciudad colonial con el entusiasmo que me producen este tipo de lugares tan cargados por el peso de su propia historia. El casco antiguo de Santo Domingo es pequeño y bastante fácil de recorrer, con muchos de sus monumentos y callejas principales muy cerca las unas de las otras. Entrando por la puerta de atarazanas al Alcázar de Colón, de ahí a la calle de las Damas para tomar la calle el Conde (la única enteramente peatonal de la zona colonial) y por Isabel la Católica acceder al Parque Colón, con una figura del Almirante dándole la espalda a la Catedral Primada de América. En la plaza se respiran no sólo hechos históricos sino también vivencias, música de principio a fin y la piña colada y picaderas (tapas) de Jaleo, uno de los mejores restaurantes de la capital dominicana.

Fachada de la Catedral de Santo Domingo (República Dominicana)

Sin duda Santo Domingo está entre las ciudades coloniales más bellas de América. Otro apéndice a incluir a la lista de cinco que elaboré hace algún tiempo y que me da la impresión que se me ha quedado obsoleta. La mejor entrada y salida hacia las islas del Caribe (además cuando llegas las maletas van directamente del avión al barco y en menos de media hora pasas del finger del aeropuerto a tu camarote). La de la visita guiada a la Santo Domingo colonial es una de las excursiones más recomendables de cuantas pudimos elegir dentro de las posibilidades ofrecidas por Pullmantur. Nos vinieron muy bien las explicaciones y pasear a través de un montón de información histórica que desconocíamos.

Santo Domingo colonial (Islas del Caribe en crucero)

Martinica, una isla francesa marcada por su gran volcán

Martinica, así como sus hermanas antillanas Santa Lucía o Guadalupe e incluso la remota Isla Reunión en el Índico, tienen en común, además de ser islas, que forman parte de Francia como territorio de Ultramar. Su historia tiene que ver no sólo con los piratas, el dominio francés o la llegada de los esclavos para las plantaciones de caña de azúcar. Sino, sobre todo, con un volcán. El Monte Peleé, de 1397 metros sobre el nivel del mar, entró en erupción un 8 de mayo de 1902 y destruyendo en apenas unos segundos la ciudad de Saint-Pierre, muriendo en el acto todos sus habitantes (30.000) y quedando únicamente un par de supervivientes. Ante semejante cataclismo la capital pasó a Fort-de-France, actual puerto marítimo de llegada de cruceros y ferries, pero la isla no hizo más que resurgir de sus cenizas para seguir siendo una de las princesas del mar Caribe.

Ruinas de Saint Pierre (Martinica)

El sur sigue siendo de playas de aguas cristalinas, mientras que el noroeste, próximo al volcán, muestra un bosque lluvioso ideal para hacer senderismo, la reconstruida Saint-Pierre con todavía recuerdos en forma de ruinas de lo acontecido en 1902 (tiene un museo explicativo y restos de iglesias, un gran teatro o una prisión donde se encontró uno de los supervivientes de la catástrofe) así como una de las destilerías de ron más famosas y antiguas de la isla, Distillerie DEPAZ. Ésta se puede visitar y ver su funcionamiento, una mansión colonial de la familia que administraba la plantación y la fábrica e incluso probar el mejor ron de Martinica (aunque el Rhum Punch, una especie de sangría de ron, es la bebida antillana por antonomasia).

Destilería DEPAZ en Martinica (Islas del Caribe)

En la escala que hicimos en Martinica contratamos a bordo una excursión panorámica con conductor para comprender mejor la parte histórica, cultural y paisajística de la isla y nos dejó lugares curiosos como una reproducción del Sacre-Coeur de París en la localidad de Balata y un almuerzo delicioso en el restaurante Le Bambou en Morne Rouge, el pueblo del futbolista del Real Madrid Raphael Varane. Lo mejor de la cocina criolla y unos buñuelos de bacalao (accras) en un rincón realmente auténtico.

Camarera del restaurante Bambou de Morne Rouge (Martinica)

UN DATO HISTÓRICO Y UN CONSEJO

En la población de Le Carbet, entre Saint Pierre y Fort-de-France, desembarcó Cristóbal Colón en su cuarto viaje a las Américas un 15 de junio de 1502. Hoy día queda una larga y estrecha playa de palmeras ideal para tostarse al sol, darse un buen baño y contemplar el atardecer. En el restaurante Petit Bonum, el preferido de los locales de Martinica, se sirve un pescado delicioso en un ambiente 100% caribeño.

Quien desee probar sus playas de postal debe irse al sur. También es famosa la isla por su snorkeling y la posibilidad de hacer kayak entre manglares. La verdad que me quedé con ganas de hacer más que la parte noroeste de la isla. Pero reconozco que fue una gran pincelada a este Departamento francés de Ultramar (en el que, por cierto, a pesar de haber wifi en el barco, funcionan los datos como parte de la Unión Europea que es).

Siluetas de Martinica (Islas del Caribe en crucero)

Barbados, entre submarinos, cuevas subterráneas y playas al atardecer

Los españoles le dijeron “la isla del Barbado” no se sabe si por definir a sus indígenas o a las raíces aéreas que colgaban de las grandes higueras que inundaban este territorio antillano. Pero pronto los ingleses se hicieron con ella, y con otras del grupo conocido como “islas de Barlovento”, hasta que un 30 de noviembre de 1966 proclamó su independencia, aunque dejando a la Reina Isabel II de Inglaterra como Jefa del nuevo Estado. Desde entonces Barbados se trata de uno de los principales baluartes del turismo caribeño, siendo algunas de sus playas las que dan el origen de su fama. Los visitantes de una escala tendrán que elegir entre una o varias de Carlisle Bay, Accra Beach, Crane Beach o Bottom Bay (esta con bastante oleaje e ideal para surf) porque encontrarán el auténtico paraíso. Si bien la más fotogénica es Bathsheba Beach con grandes formaciones rocosas en el agua, aunque estando el el margen Atlántico (al oriente) tiene fuertes mareas. Brownes Beach o Brighton Beach son también interesantes puesto que se encuentran realmente cerca de la capital Bridgetown y del puerto en el que amarran los cruceros.

Una playa cualquiera de Barbados al atardecer (Islas del Caribe en crucero)

Barbados no es precisamente una isla de paisajes puesto que no fue formada por la explosión de un volcán sino que fue un fondo coralino que emergió en un largo proceso de cientos de miles de años. De ahí que tenga tantas playas de arena blanca y fina (a muchas llegan las tortugas marinas a anidar y, de hecho, es célebre allí la práctica del snorkeling en el que se ven muchos de estos animales). Y no sólo playas. En el centro de la isla hay unas cuevas inmensas de estalactitas y estalagmitas que explican este largo proceso. Harrison’s Cave es, de ese modo, la atracción número uno de la isla que no tiene que ver con la esencia caribeña que la gente imagina.

Cuevas de Harrison en Barbados

LOS FONDOS DE BARBADOS EN UN SUBMARINO DE VERDAD

Una de las excursiones más curiosas e interesantes de Barbados tiene como protagonista a un submarino. El Atlantis lleva muchos años surcando los fondos  barbadenses, sumergiéndose a más de treinta metros para pasear plácidamente entre peces, corales y hasta un pecio hundido. Personalmente se trató de una de las experiencias ofrecidas en el Zenith que más disfruté durante nuestro crucero por las islas del Caribe. 100% recomendado.

 

Submarino Atlantis en Barbados (Islas del Caribe en crucero)

Pero Barbados es también alegría, platos con salsa de coco, curvas en la carretera, ritmos callejeros y una colección de pequeñas casas conocidas como Chattel Houses, de vivos colores y que representan plenamente la esencia de la isla y a su clase trabajadora.

Sele en Barbados delante de una Chattel House (Islas del Caribe en crucero)

Sabías quéLa cantante Rihanna nació en Barbados un 20 de febrero de 1988, siendo hoy día una de las hijas predilectas y más famosas de la isla. Vivió gran parte de su vida en Bridgetown y durante su infancia ayudaba a su padre a vender ron en uno de los puestos callejeros de la ciudad. Suele volver cada año a la isla cuando se da el Crop Over Festival, el carnaval con el que se celebra a finales de julio y principios de agosto desde hace siglos la llegada de la cosecha. Su vestimenta para la ocasión suele ser la comidilla de Barbados (y de las revistas del corazón).

Granada, la más bella de las Antillas Menores

¿Una isla en el Caribe llamada Granada? En efecto, Granada (Grenada en inglés) corresponde a uno de los estados independientes dentro del prolífico archipiélago de Las Antillas. Su nombre se lo pusieron los españoles (no podía ser menos), al parecer en recuerdo de las curvas sinuosas de Sierra Nevada. Y, aunque este pequeño país en el que se pelearon durante siglos franceses y británicos, siendo estos últimos quienes se llevaran finalmente el gato al agua, no existe Alhambra alguna ni nada que se le parezca, es con bastante probabilidad la más hermosa y fotogénica de las célebres islas del Caribe. ¿O quizás lo pueda ser San Vicente? ¿O Santa Lucía? ¡Qué más da! Son impresiones que a uno le vienen de repente y le emocionan. Porque Granada es precisamente eso, emoción pura, una pintoresca mezcla de volcanes y bosques nublados de altura pero con espacio para auténticas playas de postal en la parte más meridional de la isla. Con una ciudad de colores y mercados como Saint George cuyo color se aprecia desde el desgastado Fuerte francés o a orillas del puerto viejo, donde el agua refleja las casas (y los yates) como si de un espejo se tratara. Dicen que en no pocas ocasiones se deja ver por allí a Morgan Freeman o a Oprah Winfried, pero son muchos más los enamorados anónimos de una isla con personalidad, belleza contrastada y nada de falsas apariencias.

Puerto viejo de Saint George en Granada (Islas del Caribe en barco)

Si bien nos quedó pendiente ir en lancha rápida y hacer snorkeling en Bahía Molinere donde se encuentra el jardín de estatuas submarinas de Jason deCaires, nos dio tiempo a bastantes cosas. Como, por ejemplo, a darnos unos buenos baños en Grande Anse Beach, una de las playas más famosas de la isla (cristalina y de arena blanca, apenas a media hora del puerto), conocer Morne Rouge Beach, que pasa desapercibida justo al otro lado y que para muchos está en el TOP10 de playas del mundo o comer con espléndidas vistas de ambas en Bruno’s. Para la tarde nos hicimos una ruta panorámica en coche (reservado con antelación en el barco) deteniéndonos en Grand Etang, un lago dentro de un cono volcánico (hay tres de este tipo en la isla) donde además de tilapias hay presencia de una especie protegida de monos que no son autóctonos sino que descienden de los que llegaron en las bodegas de barcos negreros de África occidental (Mona Monkeys). Es una zona magnífica para el trekking, con caminos señalizados y todas las tonalidades en verde posibles.

Grand Etang (Isla de Granada)

Otras paradas en el recorrido por carretera (muy recomendable si se logra llegar hasta el norte donde hay petroglifos amerindios – en Mount Rich – , más conos volcánicos y las famosas Concord Waterfalls). El salto de agua de Annandale no está nada mal tampoco y es posible darse un buen baño bajo la cascada. Ésta queda no tan lejos como las Concord y da para pasar unos momentos muy refrescantes antes de proseguir el camino, salir a tomar fotos de alguna de las muchas casas coloniales british style que sobreviven en la isla en un excelente estado de conservación y, por supuesto, visitar alguna de las plantaciones de cacao y especias que, como la norteña Belmont Estate, tienen su origen en el siglo XVII.

Casa colonial de la isla de Granada (Islas del Caribe en crucero)

Sin duda Granada es una isla en la que quedé con ganas de más. De mucho más…

Grande Anse Beach en Granada (Islas del Caribe en crucero Pullmantur)

San Vicente y los escenarios de Piratas del Caribe

Cuando ya me había concienciado de que no vería otra isla como Granada, va y se deja ver por la cubierta del Zenith la isla de San Vicente, la más grande de otro estado caribeño como es Saint Vincent and the Grenadines. Queda al norte de Granada, a una distancia no demasiado lejos de otros países como Trinidad y Tobago o de Venezuela. ¡Caribe puro! Tanto que San Vicente (o Saint Vincent oficialmente) tiene no pocas localizaciones de la saga Piratas del Caribe, muchas de ellas accesibles en catamarán y otras por carretera como Wallilabou Bay, con algunos escenarios y objetos (tumbas, sobre todo) que formaron parte de “La maldición de la perla negra” y otras entregas posteriores.

Sele en Wallilabou Bay (Isla de San Vicente)

San Vicente cuenta con playas de mucho nivel, aunque en su mayoría de arena negra (por eso de ser volcánica, las blancas se encuentran en las conocidas como Granadinas así como en los Cayos de Tobago), infinitas posibilidades de snorkeling y buceo en unos fondos muy ricos, pero también con un valor paisajístico enorme, no sólo en su litoral escarpado donde las columnas de basalto están semienterradas entre la vegetación, sino también en un interior montañoso de selva lluviosa y cascadas como Dark View Falls a las que la gente acude, tras pasar un puente colgante de bambú, a darse una reconfortante ducha.

Dark Falls (Isla de San Vicente en el Caribe)

Por esta dualidad de costa e interior llevamos a cabo una de las excursiones que ofrecían en el barco y que fusionaban una visita panorámica por carretera, parando en el salto de agua que acabo de mencionar, así como en Walliabou Bay, y comiendo frente al mar en Chateaubelair, con una característica isleta que protege de las olas del mar a una pintoresca bahía. La vuelta la hicimos en catamarán, una manera formidable de contemplar el precioso litoral sanvincentino y terminar haciendo snorkeling en una de las playas de arena negra más hermosas que he visto nunca, Black Point Beach. Allí basta con traspasar la orilla tres o cuatro metros para encontrarse con todo un mundo marino.  Y, como no podía ser menos, también aparece en Piratas del Caribe. Como el arco de piedra de los tres piratas ahorcados, Wallilabou Bay haciendo de Port Royal así como otros muchos puntos que formaron parte del rodaje de varias de las cintas de la saga protagonizada por Johnny Depp, Orlando Bloom y Keira Knightley.

Black Point Beach (San Vicente y las Granadinas)

LAS ISLAS Y CAYOS PARADISÍACOS EN LAS GRANADINAS

San Vicente es la isla principal del estado de Saint Vincent and the Grenadines. Pero son muchas más las islas e islotes que componen su territorio. Así como Bequia (una parada muy exclusiva), Mayreau, Mustique, Palm Island o los deshabitados Cayos de Tobago, entre otras. También Granada tiene sus propias “Granadinas” con Carriacou, Isla Ronde, Caille o la pequeña Martinica. Sin duda, pequeños mundos isleños a descubrir y que forman la esencia de ese Caribe que todos tenemos metido en la cabeza.

 

Agua de una playa de San Vicente y las Granadinas

Los días de navegación en el Zenith, otro viaje mirando al mar

Podríamos o deberíamos considerar parte de la ruta los trayectos en barco. Porque estamos hablando de un viaje en crucero. En este caso el Zenith de Pullmantur, donde pudimos relajarnos a bordo en la piscina, en el buffet, en la pequeña biblioteca, en los espacios The Waves Black como el solarium de cubierta o la sala Waves donde podíamos trabajar con el ordenador tomándonos un San Francisco. O en el restaurant Le Flamboyant siguiendo a Paco Roncero al pie de la letra. Aún así siempre he pensado que lo mejor de viajar en crucero está en el hecho de poder perderse en las olas del océano, en no cerrar los ojos ante un horizonte de colores a la llegada de la tarde y esperar la llegada de nuevas islas del Caribe que conocer.

Sele de crucero con Pullmantur por las Islas del Caribe

Pasados aquellos días caribeños, me he puesto el objetivo de seguir conociendo esta parte del mundo compuesta por pedacitos del Edén esparcidos en un mar turquesa y cálido en el que además de nubes, son las palmeras las que se ocupan de ofrecer sombra y son los alcatraces quienes te acompañan a tu próximo destino…

Sele

+ En Twitter @elrincondesele

Canal Facebook

Instagram @elrincondesele

email

3 comentarios en “Hoja de ruta de un gran viaje en barco por las islas del Caribe (Crucero en Islas del Caribe)

  1. Genial artículo muy bien detallado y lindas fotos para tener en cuenta. Existe algun crucero de este tipo que haga rutas como rio varadero habana vieja antillas etc? O no hay de esas rutas. Gracias!

  2. Hola. Me encantan las islas del Caribe. Quisiera saber tu opinión acerca del Zenith de Pullmantur, ya que estoy pensando tomar un crucero con ellos.
    Muchas Gracias,
    Saludos

    1. Muy buenas!!

      La verdad que el barco me gustó. Lo bueno es que el personal habla bien el castellano y cuidan mucho el tema de la comida. Sólo decirte que por las noches se sirven platos de una carta diseñada por el “dos estrellas Michelin, Paco Roncero”. La verdad que por calidad/precio está muy bien.

      Un saludo!

      Sele

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *